La primera gran civilización india floreció a lo largo del valle del río Indo durante más de mil años (2500-1700 a.C. aproximadamente). Sus grandes ciudades, Mohenjodaro y Harappa (actualmente en Pakistán), estuvieron dominadas por los sacerdotes, que sembraron los rudimentos del hinduismo. Los invasores procedentes de Asia Central barrieron el país entre los años 1500 y 200 a.C., y en seguida controlaron el norte de la India, empujando a sus habitantes dravídicos originarios hacia las regiones meridionales.
Los ocupantes trajeron sus propios dioses y sus tradiciones ganaderas y carnívoras, pero fueron absorbidos hasta tal punto que en el siglo VIII a.C. los sacerdotes había vuelto a establecer su supremacía, consolidada en el sistema de castas: una jerarquía mantenida por reglas muy estrictas que aseguraban el poder de los sacerdotes brahmánicos. El budismo, que surgió hacia el año 500 a.C.
En 326 a.C., Alejandro Magno alcanzó el norte de la India durante su expedición de conquista hacia Oriente, la influencia cultural griega permaneció durante mucho tiempo en las regiones del norte.
320 d.C. y fue la edad dorada de poesía, literatura y arte en la India. Este período coincidió con el renacimiento del hinduismo en detrimento del budismo. Después de la invasión de los hunos, en el siglo VI, el norte de la India se fragmentó en una serie de reinos hindúes y no se reunificaría realmente hasta la llegada de los musulmanes. Sin embargo, el extremo más meridional, cuya prosperidad dependía de sus lazos comerciales con los egipcios, los romanos y los pueblos del sureste asiático, no se vio afectado por la agitación del norte, y el hinduismo no vio nunca amenazado su control de la región. En 1192 llegaron los musulmanes de Oriente Próximo. Al cabo de veinte años, toda la cuenca del Ganges había caído bajo control mahometano, aunque el islam no consiguió penetrar en el sur. Dos grandes reinos se desarrollaron en la actual Karnataka: el poderoso reino hindú de Vijayanagar, y el fragmentado reino musulmán de Bahmani. Los emperadores mongoles penetraron en el Punjab procedentes de Afganistán, derrotaron al sultán de Delhi en 1525 y propiciaron otra edad de oro artística.
Imperio Británico no fue el único país europeo que se estableció en la India: los portugueses habían controlado Goa desde 1510, y los franceses, daneses y holandeses también habían establecido allí sus avanzadillas comerciales. La II Guerra Mundial asestó un golpe mortal al colonialismo, y la independencia fue ya inevitable.